🏡 Comprar vivienda de segunda mano ya es un lujo en Ontinyent, Xàtiva y Alcoy
El mercado inmobiliario en nuestras comarcas vive un momento de máxima tensión. Comprar una vivienda de segunda mano en Ontinyent, Xàtiva o Alcoy se ha convertido, literalmente, en un lujo al alcance de pocos. Los precios han alcanzado niveles que no se veían desde hace más de dos décadas y, lo que es más preocupante, no parece que la tendencia vaya a frenarse a corto plazo.
El precio medio por metro cuadrado en viviendas usadas ha experimentado una subida muy superior a la media histórica, impulsada por un factor clave: la escasez de vivienda nueva disponible. La práctica paralización de la promoción residencial en las capitales comarcales —con solares vacíos, proyectos que no arrancan y costes de construcción disparados— ha desplazado toda la presión de la demanda hacia el mercado de segunda mano.
📈 La vivienda usada marca récords
En Ontinyent, los precios de los pisos bien ubicados y en buen estado han superado ya los 1.100 €/m² en muchas zonas del núcleo urbano, y las viviendas reformadas o con garaje superan con facilidad los 1.300 €/m².
En Xàtiva, el incremento ha sido aún más notable, con operaciones recientes en el casco urbano y zonas residenciales que se sitúan entre 1.400 y 1.600 €/m².
Y en Alcoy, donde la rehabilitación de edificios antiguos está ganando protagonismo, los precios de la vivienda reformada rondan los 1.500 €/m², con tendencia al alza.
Son cifras que, hace apenas cinco años, parecían impensables. Hoy, sin embargo, definen un nuevo escenario en el que la vivienda se revaloriza a un ritmo muy por encima de los salarios locales.
💰 El esfuerzo de compra, cada vez mayor
El esfuerzo medio para adquirir una vivienda se sitúa por encima de los siete años de salario bruto, una cifra que roza los niveles previos a la crisis de 2008.
En la práctica, esto significa que cada vez más familias jóvenes o con ingresos medios quedan fuera del mercado, obligadas a prolongar su alquiler o a buscar alternativas en municipios periféricos como Agullent, La Pobla del Duc, Aielo o L’Olleria.
A todo ello se suma la dificultad para acceder a hipotecas en condiciones ventajosas, el encarecimiento de los materiales de construcción y la falta de suelo urbanizable en zonas consolidadas. Factores que, combinados, generan un mercado tenso, con poca oferta y precios desbocados.
🏗️ El problema de fondo: falta de promoción nueva
La raíz del problema está en la parálisis de la promoción residencial. En Ontinyent, los últimos desarrollos urbanos datan de hace más de una década. En Xàtiva, los nuevos proyectos se concentran en pequeños solares dentro del casco urbano, mientras que en Alcoy los costes de rehabilitación y la rigidez urbanística frenan la viabilidad de muchos proyectos.
Mientras tanto, la demanda se mantiene firme, alimentada por compradores locales que buscan mejorar su vivienda, por familias que retornan tras años en grandes ciudades, y por un creciente interés inversor en alquiler ante la escasez de oferta y el aumento de rentas.
🔮 Un escenario que exige planificación
Si no se activa nueva oferta de vivienda, los precios seguirán subiendo y la accesibilidad seguirá cayendo.
Las administraciones locales y autonómicas deberían impulsar suelo urbanizable residencial, incentivos fiscales a la rehabilitación y procedimientos urbanísticos más ágiles, porque de lo contrario, el problema de acceso a la vivienda se consolidará como estructural en nuestras comarcas.
Mientras tanto, los datos son claros: comprar vivienda de segunda mano en Ontinyent, Xàtiva o Alcoy ya no es una operación habitual, sino una inversión de lujo.
